La ética en el Primer Plan Socialista 2007-2013

El primer capítulo del Plan Socialista, titulado “Nueva ética socialista” se inicia planteando que:
“La plena realización del Socialismo del Siglo XXI que estamos inventando y que sólo será posible en el mediano tiempo histórico, pasa necesariamente por la refundación ética y moral de la Nación venezolana. Tal refundación supone un proyecto ético y moral que hunde sus raíces en la fusión de los valores y principios de lo más avanzado de las corrientes humanistas del Socialismo y de la herencia histórica del pensamiento de Simón Bolívar. Su fin último es la suprema felicidad para cada ciudadano. La base de este objetivo fundamental descansará en los caminos de la justicia social, la equidad y la solidaridad entre los seres humanos y las instituciones de la República”.

Puede verse claramente que el autor o los autores del documento no dudan de la necesidad de refundar a la Nación, es decir, no sólo al Estado, a las instituciones, a la economía, sino, como lo entiende el DRAE, “conjunto de los habitantes de un país regido por el mismo gobierno”. Es decir, somos los ciudadanos mismos los que vamos a ser “refundados”, ya que nuestras características éticas y morales, al parecer, no son compatibles con las exigencias de ese Socialismo del Siglo XXI que “estamos inventando”. Pero nuestra refundación es el medio indispensable para que podamos acceder a “la suprema felicidad”, por lo cual sería absurdo e irracional oponernos a que se nos refunda, es decir, a que se cambie a estos ciudadanos actuales, con sus vicios y defectos heredados del capitalismo, por “hombres nuevos”, que serán compatibles con las instituciones y valores de ese socialismo que se está inventando.
Como no es la primera vez que se pretende aplicar este tipo de proyectos, son bastante conocidas sus dificultades para moldear a las personas sin que éstas se rebelen, prefiriendo viejos vicios “capitalistas” como el pensar por sí mismos y organizarse libremente. Tras una de las primeras protestas contra el régimen que se produjeron en Alemania oriental en 1953, Bertolt Brecht escribió su famoso poema “La Solución”, que anticipaba las dificultades para imponer un régimen totalitario a una nación:
La solución
Tras la sublevación del 17 de Junio,
La Secretaria de la Unión de Escritores
Hizo repartir folletos en el Stalinallee
Indicando que el pueblo
Había perdido la confianza del gobierno
Y podía ganarla de nuevo solamente
Con esfuerzos redoblados. ¿No sería más simple
En ese caso para el gobierno
disolver el pueblo
Y elegir otro?

Quizás lo que nos está diciendo el Plan de la Nación es que el actual régimen ha perdido (o nunca ha tenido) confianza en el pueblo y por eso debe disolverlo (refundarlo) para crearse un “hombre nuevo” que obedezca a su nueva ética.
En próximas entregas seguiremos analizando el texto del Primer Plan Socialista de Venezuela y sus pretensiones de “refundar la nación” desde una “ética socialista”.

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