Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Sindicatos’ Category

Liliana Ortega (COFAVIC), Feliciano Reyna (SINERGIA) Rafael Uzcátegui (PROVEA)

Por una significativa coincidencia, en los últimos días se han presentado a la opinión pública nacional e internacional dos documentos con el título de “Pronunciamiento”. Esta palabra tiene connotaciones de activismo, de preparación y sobre todo de advertencia a quienes va dirigido, anunciando que se está dispuesto a respaldar las palabras con acciones. Y tan contundente es, que en España hubo a lo largo de los años tantos “pronunciamientos” militares que la palabra perdió su apellido para convertirse en sinónimo de alzamiento militar. Sin embargo, no estamos hablando de ese tipo de pronunciamiento, sino de los que provisionalmente se limitan a las palabras, pero anuncian su disposición a ir más allá de ellas.

El “Pronunciamiento de organizaciones de sociedad civil venezolanas”, firmado por 111 organizaciones y seis redes de diversos campos de acción,  puede ser leído en su totalidad en la excelente página “entrelaces”:  http://www.entrelaces.org/noticias.php?accion=3&noticia=1975.

Sin repetir su contenido, podemos destacar que el documento defiende la autonomía de las organizaciones de la sociedad civil y su derecho a recibir fondos de donantes nacionales e internacionales sin que ello implique complacencia hacia los donantes ni identificación con sus orientaciones políticas; asimismo  expresan su “más enérgico rechazo a las campañas de desprestigio y descalificación contra nuestra labor, así como a cualquier práctica o sentencia que impida o restrinja nuestro derecho a promover y defender los derechos humanos.” Pero también solicitan al poder público “Abrir canales de comunicación e interlocución con las organizaciones de sociedad civil para la búsqueda conjunta de caminos que hagan realidad la plena vigencia de los derechos humanos y el ejercicio de las libertades democráticas en Venezuela.” De esta forma, combinan la defensa frontal de su autonomía con la oferta de diálogo, a pesar de los innumerables ataques que vienen sufriendo muchas organizaciones por parte del gobierno.

El segundo documento, titulado “Pronunciamiento de la Central de Trabajadores de Cuba” no podía ofrecer un contraste mayor con el primero. Publicado en los principales medios de comunicación cubanos, (por ejemplo: http://www.granma.cu/espanol/cuba/13-septiembre-pronunciamiento.html) expresa formalmente la posición de los representantes de los trabajadores cubanos frente a las reformas económicas que se están poniendo en práctica en ese país. Sin embargo, más parece una copia casi literal de los discursos del presidente Raúl Castro al referirse al mismo tema. La idea del sindicato como expresión de intereses específicos de los trabajadores se disuelve en la necesidad de cumplir con los objetivos planteados por el gobierno, aun si ello implica el despido del 10% de la fuerza laboral de la isla. Se convierte así la CTC, no sólo en seguidora y repetidora sumisa de la línea oficial, sino en agente activo de la zafra de empleos.

Así, la CTC anuncia (y nadie duda de su disposición a cumplir su palabra) que:

“El éxito del proceso que ahora se inicia dependerá del aseguramiento político que desde el movimiento sindical y bajo la dirección del Partido los dirigentes sindicales demos previamente a las acciones que se deben emprender, y del consenso social que alcancemos sobre la pertinencia económica y política de este paso. Estas medidas de disponibilidad laboral buscan la identificación de las plazas que no resultan indispensables y la reubicación en otro puesto de trabajo donde sea necesario y posible o la reorientación laboral de los trabajadores que las ocupan.”

Bajo el manto del enrevesado lenguaje burocrático, los trabajadores entenderán que el sindicato le hará el favor al Estado-patrono de identificar a los empleados sobrantes, aliviándole así de la penosa responsabilidad por esta política “salvaje” de despidos masivos que debe estar cumplida  para el primer trimestre de 2011. Pero ¿acaso este adelgazamiento del aparato estatal se traducirá en mejoras salariales para los trabajadores que quedan? ¿Exigirán sus “representantes” algún tipo de compensación para los afectados? Veamos qué dice la Central:

“Todo este proceso se efectuará sobre bases y normas nuevas y se modificará el actual tratamiento laboral y salarial para los disponibles e interruptos, [sí, dice “interruptos”] pues ya no será posible aplicar la fórmula de proteger o subsidiar salarialmente de forma indefinida a los trabajadores.” […]

Un asunto de singular importancia lo constituye el salario. Hay que revitalizar el principio de distribución socialista, de pagar a cada cual según la cantidad y calidad del trabajo aportado. Los sistemas de pago por resultado, aplicados en centros con plantillas mejor ajustadas, continuarán siendo la vía para elevar la productividad y como consecuencia de ello, el ingreso de los trabajadores.”

El sindicato respalda así la reafirmación de la productividad laboral, al más puro estilo capitalista, como criterio para la remuneración, dejando para quién sabe qué tiempo la forja del “hombre nuevo” que respondería a incentivos morales.

En síntesis, el “Pronunciamiento” de la CTC es la mejor muestra de lo que ocurre cuando se permite que el Estado sustituya a la sociedad civil diversa, autónoma y en ejercicio de sus derechos ciudadanos por una pseudo-sociedad civil que esconde, bajo las formas legitimadas por el tiempo, los tentáculos del poder totalitario.

Read Full Post »